Ourense tiene casi 20.000 funcionarios, las empresas censadas superan ligeramente las 23.000, pero más de la mitad no tienen más de un trabajador. Ser empresario en la provincia no es fácil y empresaria, menos. La Asociación de Mujeres Empresarias (AME) de Ourense acaba de cumplir 25 años. En este cuarto de siglo se ha pasado de una integración residual a un censo de más de 300 empresarias y profesionales asociadas que se echan sobre sus espaldas a diario el reto de sostener una sociedad mercantil y generar empleo.
¿Hay un plus de emprendimiento según el sexo? «El porcentaje de emprendedores en Galicia en función del sexo, en todas las etapas del proceso emprendedor, continúa siendo superior entre los hombres». Asà lo revela un informe sobre el proceso emprendedor de la mujer, que también reconoce que «la crisis económica ha afectado con mayor intensidad a los proyectos liderados por mujeres».
De todos modos, también advierte que «las iniciativas puestas en marcha por mujeres cesan su actividad en menor proporción que las lideradas por los hombres».
El mismo estudio indica que el perfil de la mujer que lidera un proyecto empresarial tiene entre 25 y 34 años, posee estudios universitarios y apuestan por el sector servicios, ya sea orientadas al consumo (53,18%) o a las empresas (24,02%). En Ourense el peso de este gremio -fundamentalmente comercio y hostelerÃa- es determinante. No parece extraño que ahà encontremos por lo tanto a la mayor parte de las mujeres empresarias.
La Voz ha reunido a un grupo de ellas para que ofrezcan sus puntos de vista y cuenten sus experiencias. Más allá de discrepancias puntuales, todas coinciden en señalar que el riesgo, el sacrificio y la decisión son consustanciales a una actividad que en Ourense se trata de inculcar a diario entre las nuevas generaciones, con resultados desiguales porque los jóvenes hoy en dÃa «no quieren saber nada, tienen otras prioridades y se han vuelto más acomodaticios», reconocen todas ellas, para afirmar a renglón seguido que «el error ha sido nuestro, de toda la sociedad, que le hemos infundido otros valores».
La crisis golpea con fuerza. En Marzo, según la Asociación de Autónomos, cayó un 7,4% el empleo autónomo femenino en Galicia, un porcentaje que se puede aplicar también a Ourense. Al cierre del 2010, el 40% del empleo autónomo de la comunidad eran mujeres.
Cuestión de sexos
¿Hay diferencias entre ser empresario o empresaria? Las hay, y muchas. Al menos eso afirman. Casa, familia, ocio, empresa son bolas de billar que chocan entre ellas por la mesa pero que hay que conciliar. El reparto de roles entre la pareja en el hogar sigue siendo el principal caballo de batalla. MarÃa Dolores Conde se queja de que por mucho que se teorice, la mujer asume más tareas que el hombre y, sin dudarlo, sentencia: «SerÃamos el no va más si solo nos tuviésemos que ocupar de una cosa, como hacen los hombres». Se refiere, se entiende, a que los hombre mayoritariamente se dedican casi en exclusiva a sus tareas profesionales y las de casa están en un segundo o tercer plano.
Beatriz Gómez reconoce que la conciliación es complicada, pero subraya que «te quitas tiempo de donde sea, de aficiones o incluso de descanso», pero destaca que «ser empresaria no significa renunciar a otras cosas», algo en lo que coinciden las demás, pero también asumen -sobre todo Beatriz, que es la más joven- que «muy pocas mujeres de mi generación deciden apostar por abrir su propio negocio».
Otro de los asuntos recurrentes en materia de empleo femenino suele ser las escasas facilidades para formar un familia con hijos o acceder a un puesto de trabajo por su condición de mujer, o incluso las diferencias salariales existentes. ¿Qué opinan las empresarias?
Derechos como madres
Todas ellas tienen mujeres trabajando en sus negocios. Lamentan las dificultades para la coexistencia entre ser madre y ser empleada o ser madre y empresaria. Ana MarÃa Méndez, Eva Matesanz y Ana López se suman a las opiniones de sus compañeras y recuerdan que, como empresarias, no han tenido la oportunidad de disfrutar de una baja maternal como la que hoy se disfruta, aseguran que para contratar buscan la eficacia en el puesto y, por lo que al salario se refiere, rechazan que haya «diferencias importantes» entre lo que cobra una mujer y un hombre.
«SerÃamos el no va más si solo nos tuviésemos que ocupar de una cosa, como hacen los hombres»
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