Muchas personas tienen que pasar demasiado tiempo creando artÃculos de una forma consistente y eficiente, por lo que he querido hablar un poco más sobre mi propio sistema que he encontrado que reduce el tiempo entre empezar a escribir un artÃculo y publicarlo.
La idea
La primera parte de publicar artÃculos es tener varias ideas. A veces encuentro necesario solo empezar a escribir palabras relacionadas con la temática de mi blog y empiezo a escribir desde a partir de allÃ. Después de tener algunas ideas, uno algunos puntos principales en un solo artÃculo y tengo una idea totalmente conceptualizada.
Esto también ayuda a ver sobre lo que otras personas están escribiendo. ¿Tienes una opinión? Mira hacia el pasado y observa lo que fue interesante para las personas hace un año, hace dos años. ¿Las cosas han cambiado o siguen siendo las mismas?
Las Preguntas
Todo el mundo sabe sobre el ¿quién?, ¿qué?, ¿donde?, ¿cuando?, ¿por qué? y ¿cómo?, y estas preguntas son infinitamente más importantes cuando se empieza a escribir un artÃculo para el blog. Estas son especialmente útiles cuando no sabes todo, y necesitas cosas que querrás investigar para poder incluir en el artÃculo.
Por ejemplo, si estás escribiendo un artÃculo sobre una compañÃa de automóviles ¿puedes fácilmente añadir información sobre quien diseñó los principales carros?¿Cuando funcionan mejor?¿Cuál ha sido la aceptación del público?¿Qué es lo que les espera en los próximos años?
La investigación
No te tomes demasiado tiempo investigando, o puedes quedar empantanado con lo que otros han dicho. Para artÃculos largos, no debes pasar más de una hora investigando para un artÃculo. Este puede uno de los tiempos invertidos más largos para crear un artÃculo. No te pases el tiempo escribiendo el artÃculo mientras estas investigando, o puedes desviarte del tema principal, y no podrás crear un flujo adecuando en tu artÃculo.
Para cualquier nicho debes ser capaz de, en un periodo de tiempo, seleccionas unos pocos recursos que sean continuamente útiles para la investigación, y esto te ahorrará grandes cantidades de tiempo. Trata de no desviarte por estos recursos tan pronto, a menos que no hayas encontrado las respuestas que necesitas. Demasiada variedad, y puedes caer en el mundo de la sobrecarga de información, donde nada productivo siempre ocurre.
El ArtÃculo
La cantidad de tiempo que necesitas para escribir un artÃculo siempre depende de su longitud, pero ahora que has encontrado una idea, respondido algunas preguntas y completado tu investigación, las palabras deberÃan fluir fácilmente. No te preocupes por lo que esta escrito, pues puedes volver después de haber acabado y editarlo. Lo más difÃcil de aprender para mi, fué no editar mientras estaba escribiendo.
Cuando se escriben los párrafos, tu mente va a plantear otras cosas que decir, y normalmente, si estas correctamente preparado, el artÃculo fluirá muy bien.
Para este momento te debe ser fácil decir cuan largo va a ser tu artÃculo, y no tratar de empujarlo más allá de esa longitud, o te encontrarás añadiendo un relleno inútil. La brevedad puede ser tan importante como los detalles, pues con la disminución de la atención de la mayorÃa de las personas, lo más corto es probablemente lo mejor.
Una llamada a la acción
Después de que hayas escrito y editado el artÃculo, siempre sugiero volver y añadir una llamada a la acción. Puede ser una pregunta al final del artÃculo, enlaces a lecturas relacionadas o simplemente una solicitud para que comenten tu artÃculo. Es mucho más probable que la gente actúe con lo que lee, que si se los pides.
Las bonitas adiciones
Listo, ahora estas listo para añadir enlaces, imágenes, un formato apropiado para el texto y otras cosas. Esto no tiene que ser perfecto, pero puede añadirle más valor a tu artÃculo. No le gastes demasiado tiempo. Puedes editar los artÃculos después de que hayan sido publicados, pero nadie puede ver el contenido hasta que se ha publicado. Demasiadas personas juegan con el formato durante tanto tiempo que la información que querÃan compartir se convierte en obsoleta.
La publicación y la promoción
Una vez que todo lo demás esté completo, publica. Tus artÃculos no hacen ningún bien si no se han publicado. Dáselos al mundo. Siéntete libre de editarlos después de haberlos publicado, o escribe uno nuevo dando muchos más detalles, o añadiéndolos a su artÃculo original.
No te olvides de dejar que el mundo sepa lo que has escrito. No seas tÃmido. La gente esta ávida de nuevo contenido, nuevas ideas y nuevas perspectivas, asà que encuentra una forma de que tu trabajo les llegue a ellos. La mejor cosa que puede recibir un escritor son crÃticas constructivas sobre como mejorar.
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